Incienso de salvia blanca en varillas Tribal SoulDisponibilidad: Hay existencias
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Cuando trabajas desde casa, la mesa del ordenador es también la del salón y la jornada nunca termina del todo. Una varilla de salvia blanca al sentarte por la mañana y otra al cerrar el portátil marcan dónde empieza el trabajo y dónde acaba, con un olor herbal que separa un rato del otro.
Disponibilidad: Hay existencias
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El teletrabajo se lleva las fronteras que antes ponía el trayecto: no hay puerta de oficina que cruzar y el correo sigue ahí a las nueve de la noche. Un gesto repetido sirve para poner esa frontera a mano. Por la mañana, antes de abrir la bandeja de entrada, enciendes una varilla y la dejas en su soporte, a un lado de la mesa. Por la tarde enciendes otra mientras ordenas papeles y cierras pestañas, y cuando te levantas de la silla la apagas en la arena.
La salvia blanca es la planta de los sahumerios de limpieza, y quien sigue esa creencia le pide a la varilla de la tarde que se lleve la jornada de la habitación antes de que vuelva a ser casa. Si no es tu caso, sigue siendo una señal clara de que el trabajo ha terminado.
Una caja estrecha de cartón negro con una franja de dibujo geométrico en turquesa y naranja. Dentro, las varillas van envueltas en papel kraft atado con un cordel y adornado con una pluma. Las de esta colección se enrollan a mano en Bangalore. Si por la tarde prefieres algo más dulce que la salvia, el palo santo en varillas es de la misma gama.
Pon la varilla en un portaincienso que recoja la ceniza, a un palmo de los papeles y del teclado, y nunca debajo de una balda. Si te levantas para una reunión en otra habitación o sales a por los niños, apágala antes. Mientras humea, la mesa tiene que quedar fuera del alcance de críos y animales; con gatos, enciéndela con la puerta cerrada y ventila antes de dejarlos pasar.
Evita el agua, los perfumes y las cremas. Guárdala en su bolsita cuando no la lleves y límpiala con un paño seco y suave. Guía de cuidados →
Por su papel en la tradición: es la planta con la que pueblos indígenas del suroeste de Estados Unidos y el noroeste de México hacen manojos para bendecir y purificar lugares. Quien comparte esa creencia la elige para limpiar el ambiente del sitio donde pasa el día; a quien no, le puede gustar un olor herbal en lugar de uno dulce como el del palo santo.
Con unas 10 varillas, a razón de dos por jornada, una caja cubre más o menos una semana de trabajo. No hace falta que se consuman enteras: si las apagas a medias, te duran más.
Mejor no. El humo de cualquier incienso necesita salida, y en un cuarto pequeño y cerrado se acumula enseguida. Si tu despacho no tiene ventana, deja la varilla para un rincón de la casa que puedas ventilar.
Es el adorno del envoltorio y no es para quemar: quítala antes de encender la varilla. Puedes dejarla en el vaso de los lápices o junto al portaincienso.
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Incienso de salvia blanca en varillas Tribal SoulDisponibilidad: Hay existencias
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