Pendientes árbol de la vida de plata 925 y madre perla, 15 mmDisponibilidad: Hay existencias
24,30 €
Unos pendientes para acompañar un vestido de ceremonia o una camisa blanca, no para competir con ellos. Son dos discos de 15 mm de madre perla, blanca y con reflejos irisados, con un árbol de la vida calado en plata de ley 925 por delante. El brillo de la perla en un formato de diario, y la pareja natural del colgante de madre perla de la colección.
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A veces lo que tiene que lucir es otra cosa: un vestido de ceremonia, un recogido trabajado, una blusa con cuello. Para esos días sirven unos pendientes que acompañen sin tapar nada. El blanco nacarado no es plano: tiene reflejos rosados, verdes y azulados que solo se ven de cerca o cuando la luz cambia.
Son dos discos de 15 mm que cuelgan de un gancho, justo por debajo del lóbulo. Con un vestido estampado, lo que se aconseja es que los pendientes se queden discretos, y estos lo son. De día, con una camisa y vaqueros, funcionan como un pendiente pequeño con brillo para el día a día.
El nácar, al que también se llama madre perla, es la capa interior de la concha de las ostras perleras y de otros moluscos, el mismo material con el que se forman las perlas. La perla es la piedra de los nacidos en junio, y estos pendientes llevan su mismo brillo: un regalo con sentido para un cumpleaños de ese mes.
Delante, la plata de ley 925 dibuja un árbol de la vida con el tronco en el centro y las ramas abiertas hasta el borde. Si quieres el conjunto, en la colección está el colgante de madre perla de 30 mm, con el mismo nácar y su propio dibujo del árbol.
El nácar es blando: el perfume, la laca y el maquillaje lo apagan, así que póntelos después de todo lo demás. Y para guardarlos, guardar cada pieza por separado evita que otra joya los raye.
Evita el agua, los perfumes y las cremas. Guárdala en su bolsita cuando no la lleves y límpiala con un paño seco y suave. Guía de cuidados →
Sí, para invitada o para novia que prefiere algo discreto: el blanco nacarado combina con tonos claros y pasteles, y su tamaño no compite con el peinado ni con el escote.
Es el mismo material, nácar, pero en forma de lámina: la que forra la concha por dentro. La perla es una bolita formada por capas de ese nácar.
Un disco blanco de nácar liso, sin calado, enmarcado en plata. Así el pendiente se ve blanco aunque gire al moverte.
Sí, son de la misma colección: plata de ley 925 calada sobre fondo de nácar, aunque el árbol del colgante tiene otro dibujo. El colgante es de 30 mm, así que el conjunto queda equilibrado.
Cada disco mide 15 mm, es decir, 1,5 cm, y cuelga de un gancho justo por debajo del lóbulo. Son pendientes pequeños, visibles sin llegar a rozar la mandíbula.
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Pendientes árbol de la vida de plata 925 y madre perla, 15 mmDisponibilidad: Hay existencias
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