Colgante plano de ágata negra con cadena bañada en plataDisponibilidad: Hay existencias
22,68 €
Para quien viste de negro por convicción, o lleva a alguien en el recuerdo y quiere hacerlo sin que se note, una piedra oscura al cuello dice bastante sin decir nada. Esta es una barra plana de ágata negra pulida, que acaba en punta y cuelga de un casquillo plateado. Es la misma idea que hizo de las piedras negras una moda en el siglo XIX, en versión de hoy.
Disponibilidad: Hay existencias
En stock · envío en 2-5 días laborables
La piedra es plana y fina: 4 x 1,5 x 0,5 cm, con los lados rectos y un remate en punta corta, como un lápiz. Al ser tan delgada se queda pegada a la ropa en lugar de balancearse, y de frente se ve una superficie negra y pulida donde la luz hace una línea blanca. Arriba lleva un casquillo con baño de plata y la anilla por la que pasa la cadena, de unos 45 cm.
Es la misma barra que el colgante de ojo de tigre en punta plana, con las mismas medidas; aquí, en lugar de un reflejo dorado, todo es negro.
Cuando el príncipe Alberto murió en 1861, la reina Victoria guardó un luto largo y visible, y la sociedad británica la imitó. La joyería de luto se hizo con materiales negros o blancos: azabache, ónix, perlas, esmalte negro. Había incluso reglas por etapas, y en la segunda fase del duelo se permitían las piezas de azabache u ónix sin pulir.
De ahí viene la idea, todavía viva, de llevar una piedra negra como recuerdo discreto de alguien que ya no está. Y también una estética: la del negro romántico y sobrio, que hoy funciona igual con ropa de diario que con un vestido largo oscuro. Con una segunda cadena más corta, juegas con dos largos.
El ágata es una variedad de cuarzo microcristalino, de dureza 6,5 a 7, que suele mostrar bandas. Las negras de joyería deben su negro liso, en la mayoría de los casos, a un tinte de azúcar y ácido que carboniza el interior de la piedra; es el mismo con el que se fabrica buena parte del ónix negro. Los aficionados a los cristales le atribuyen protección y estabilidad.
Para cuidarla, un paño seco sobre la piedra. El casquillo y la cadena llevan baño de plata: sécalos si se mojan y ponte el perfume antes que el colgante.
Evita el agua, los perfumes y las cremas. Guárdala en su bolsita cuando no la lleves y límpiala con un paño seco y suave. Guía de cuidados →
Hay quien lo lleva así: una piedra negra y sobria, sin inscripciones, que solo tú sabes por qué llevas. Es una costumbre que viene de la joyería de luto del siglo XIX.
Es lo habitual en el ágata negra: se hierve en una solución de azúcar y después se trata con ácido, que carboniza el azúcar dentro de la piedra. De ahí ese negro tan uniforme, sin las bandas que el ágata tiene al natural.
Sí. Al ser plana se queda quieta sobre la ropa, y combina con una cadena más corta o con un collar de cuentas; el negro y el plateado no compiten con nada.
La piedra mide 4 x 1,5 x 0,5 cm: alargada y fina. La cadena, con baño de plata como el casquillo, mide unos 45 cm.
No, el casquillo, la anilla y la cadena llevan baño de plata. Con el roce y la humedad esa capa se va gastando, sobre todo en la cadena.
Aún no tiene opiniones. ¿Ya la tienes? Cuéntanos cómo la luces — ayudas a otras clientas a decidirse.
Colgante plano de ágata negra con cadena bañada en plataDisponibilidad: Hay existencias
Valoraciones
No hay valoraciones aún.