Colgante de hueso de goldstone con cordón negroDisponibilidad: Hay existencias
6,90 €
Quien vive con perro entiende este colgante sin que haga falta explicarlo. Es un hueso pequeño, de los de dibujo animado, tallado en goldstone: un vidrio color cobre salpicado de destellos diminutos que se encienden al moverte. Cuelga de un cordón negro, rematado con una cuenta negra, que se regula en la nuca, para llevarlo cada día, también al sacar al perro.
Disponibilidad: Hay existencias
En stock · envío en 2-5 días laborables
Cuando el perro es uno más de la familia, lo suyo acaba repartido por la casa, de la correa colgada en la entrada a la foto del fondo de pantalla. Este hueso es una forma discreta de llevarlo encima sin poner su nombre ni su retrato, y para quien no tiene perro es, sin más, un colgante con brillo.
Por eso también acierta como regalo para alguien que acaba de adoptar o para la vecina que te cuida al perro cuando te vas de viaje. Y puede ser la manera de llevar encima a un perro que ya no está. Fuera del mundo perruno, el hueso tiene además su sitio en el estilo boho y festivalero, mezclado con cordones y cuentas.
Aunque se venda junto a las piedras, el goldstone no es un mineral: es un vidrio que se funde en un recipiente cerrado, con muy poco oxígeno, y se mantiene caliente el tiempo justo para que dentro se formen cristales diminutos de cobre. Esos cristales son los puntitos que brillan cuando el hueso se mueve. No esperes un brillo de purpurina: es un resplandor suave, que se nota mucho más al sol que bajo la luz de casa.
Su origen documentado está en la Venecia del siglo XVII, donde la familia Miotti obtuvo del dux una licencia exclusiva para fabricarlo. La historia de que lo descubrieron unos monjes por accidente, y de ahí el apodo de «oro de los monjes», es una leyenda bonita para la que no hay ningún documento anterior.
En el paseo, la hebilla metálica de la correa es su peor vecina: si tu perro tira, llévalo por dentro del jersey. Guárdalo por separado y límpialo con un paño suave. El cordón es de algodón, así que mejor quitártelo si vas a bañar al perro o a meterte en el agua con él.
Evita el agua, los perfumes y las cremas. Guárdala en su bolsita cuando no la lleves y límpiala con un paño seco y suave. Guía de cuidados →
No. Es vidrio, fabricado de forma que en su interior se formen cristales de cobre; su gracia está en el brillo, no en un origen mineral.
Sí, y no hace falta saber la raza ni el nombre del perro: basta con que lo tenga. Para un cumpleaños o un amigo invisible entre gente perruna, es un detalle pequeño y con complicidad.
Es un hueso pequeño y estrecho, pensado como detalle y no como colgante grande. Además apenas pesa: 5 g contando el cordón.
No. El cordón negro y el cobrizo no tienen nada de recargado, y con el largo regulable puede ir corto, por dentro de la camiseta, o más largo y a la vista.
Por el efecto: los destellos de cobre parecen pepitas doradas dentro de una masa marrón, y en inglés se le quedó el nombre de «piedra de oro». No lleva oro, y tampoco es una piedra.
Aún no tiene opiniones. ¿Ya la tienes? Cuéntanos cómo la luces — ayudas a otras clientas a decidirse.
Colgante de hueso de goldstone con cordón negroDisponibilidad: Hay existencias
Valoraciones
No hay valoraciones aún.