Collar frasquito de vidrio con trocitos de ónix negroHay existencias
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Turnos que cambian cada semana, entrenamientos antes de trabajar, una agenda sin huecos: a quien vive así le dedica la cristaloterapia el ónix negro, por su relación con la resistencia y el aguante. Aquí va en trocitos, guardados en un pequeño frasco de cristal con tapón plateado calado, y se lleva con una cadena de unos 50 cm.
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En la cristaloterapia, el ónix negro se recomienda a quien va siempre con prisa, y en especial a deportistas y a quien tiene un trabajo de mucha presión. Lo que se le atribuye es aguante: vigor para los días largos y entereza en las épocas de más estrés.
Si vas a regalarlo, piensa en alguien que prepara su primer maratón: un amuleto para llevar fuera de los entrenamientos durante esos meses. Y para quien simplemente prefiere el negro: dentro del vidrio, el ónix forma un bloque oscuro con destellos que se ve bien sobre ropa clara y discreto sobre la oscura.
Es un frasquito de cristal, más alto que ancho, relleno de pequeños fragmentos irregulares de ónix negro. A través del cristal se ve que no todos son iguales: unos son mates, otros brillan con reflejos pardos en las caras de rotura. Arriba lleva un casquillo plateado de borde calado y una anilla. La forma en que se colocan los fragmentos es distinta en cada frasquito. Si lo prefieres en tonos cálidos, hay un frasquito de ojo de tigre.
Lo más probable es que estos trocitos estén teñidos, como ocurre con el grueso del ónix negro comercial: es calcedonia, y el tinte es lo que da un negro tan parejo. En fragmentos tan pequeños, a ojo no se distingue.
Para entrenar, mejor dejarlo en la taquilla: el sudor gasta el baño de plata del tapón y de la cadena, que son de cobre bañado, y un frasquito de vidrio no está hecho para rebotar contra el pecho. En casa, mejor colgado o en una caja blanda que suelto en un cajón con otras joyas.
Evita el agua, los perfumes y las cremas. Guárdala en su bolsita cuando no la lleves y límpiala con un paño seco y suave. Guía de cuidados →
Sí, son fragmentos de ónix negro, una variedad de calcedonia. Como en casi todo el ónix negro comercial, lo más probable es que el color sea teñido; en trocitos tan pequeños no se aprecia a ojo.
No con el uso normal: el frasquito va cerrado con su tapón y el casquillo calado encima. No está pensado para abrirlo ni para cambiar el contenido, así que mejor no forzarlo.
Mejor no. El sudor desgasta el baño de plata del tapón y de la cadena, y el vidrio no es para llevarlo rebotando. Póntelo después de la ducha, para el resto del día.
Es pequeño y estrecho, más alto que ancho, y discreto solo o acompañado de otra cadena fina. El collar completo, con su cadena de unos 50 cm, pesa unos 20 g.
Sí. Es estrecho y pesa poco, así que se puede combinar con una cadena fina más corta, y el negro del ónix no compite con el color de otras piedras.
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