Collar frasquito con trocitos de opalita, vidrio opalescenteHay existencias
14,35 €
El vidrio que el mar devuelve pulido a la orilla tiene un blanco que no se parece a ningún otro. Este frasquito tiene algo de esa luz: dentro van trocitos de opalita, vidrio con reflejos de ópalo, blanco lechoso y azulado sobre ropa oscura. No es una piedra natural ni un ópalo. Remata el cuello un casquillo plateado calado, y viene con cadena de unos 50 cm.
Hay existencias
En stock · envío en 2-5 días laborables
Los trocitos de opalita que lleva dentro tienen el blanco lechoso y translúcido de ese vidrio de playa, y como son muchos y están amontonados, cada uno devuelve la luz por un lado distinto: unos parecen casi transparentes, otros más opacos, y el conjunto brilla como la espuma cuando rompe la ola.
Es para quien lleva el mar en la cabeza todo el año: para ponértelo en septiembre y alargar un poco el verano, o para regalárselo a esa amiga con la que compartes viaje cada agosto. Combina con lino blanco, con piel morena y con otras cadenas finas plateadas si te gusta llevar varias.
La opalita se hace en un horno, no se extrae: es vidrio con reflejos de ópalo, creado para parecerse al ópalo blanco y a la adularia, y circula con nombres como «sea opal» u «opal moonstone» que a veces confunden. Sobre un fondo claro se ve blanca, con un brillo rosado o anaranjado; sobre uno oscuro, se tiñe de azul. Dentro del frasquito, con el negro de un vestido detrás, el tono cambia al moverte.
En cristaloterapia se la incluye igualmente entre las piedras, y se le atribuye levantar el ánimo y dar sensación de espacio, de aire.
El frasquito es pequeño, más alto que ancho, y lo corona un casquillo plateado calado con su anilla. Aunque recuerde al mar, mejor que no lo pruebe: el agua salada y la piscina estropean el baño plateado del casquillo y la cadena, de cobre bañado. En la playa, guárdalo seco en la bolsa y apártalo de la crema solar, que también castiga el baño.
Evita el agua, los perfumes y las cremas. Guárdala en su bolsita cuando no la lleves y límpiala con un paño seco y suave. Guía de cuidados →
No. Es un vidrio fabricado con reflejos opalescentes, que imita el aspecto del ópalo blanco y de la adularia. Por eso no da los destellos de colores de un ópalo, sino un brillo lechoso que varía con el fondo.
En cristaloterapia se le atribuye levantar el ánimo y dar sensación de espacio. Encaja como guiño de ánimo en una temporada gris, para quien cree en estas tradiciones.
Encaja bien con un viaje de playa compartido o con alguien que adora el mar y pasa el invierno esperando el verano. Y es tan pequeño que viaja dentro de una tarjeta o de una caja de regalo diminuta.
Mejor no. Al frasquito el agua no le afecta; al metal, sí: la sal del mar y el cloro desgastan el baño plateado del casquillo y la cadena. Déjalo en la toalla antes de entrar al agua.
Sí: el mismo frasquito existe con ónix negro, cuarzo rosa, amatista y ojo de tigre. La opalita es el más claro y luminoso de todos.
Aún no tiene opiniones. ¿Ya la tienes? Cuéntanos cómo la luces — ayudas a otras clientas a decidirse.
Collar frasquito con trocitos de opalita, vidrio opalescenteHay existencias
Valoraciones
No hay valoraciones aún.