Caja giratoria de tres pisos en madera de mango tallada con nudos celtasDisponibilidad: Hay existencias
31,00 €
Los anillos en un piso, los pendientes en otro y en el de abajo las piedras pequeñas o los accesorios de la baraja. Esta caja redonda de madera de mango tiene tres niveles que giran hacia fuera sobre un mismo eje y una tapa con pomo tallada con un gran nudo celta. Está hecha a mano en India, mide 16 x 15 cm y pesa unos 900 g.
Disponibilidad: Hay existencias
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No tiene cajones de los que tirar: cada nivel pivota hacia un lado y deja a la vista su bandeja redonda, y se puede abrir uno solo o los tres en escalera, como en la cuarta foto. La tapa gira igual y se levanta por el pomo. Cerrada, es un cilindro de madera que no deja ver nada de lo que guarda.
Para las joyas tiene una ventaja práctica: separa anillos, pendientes y piedras en bandejas distintas y los deja tapados, que es lo que se recomienda para que la plata tarde más en oscurecerse y para que las piezas se rocen menos. Los anillos y los pendientes pequeños caben de sobra en las bandejas.
La tapa lleva un nudo celta circular rodeado de una trenza, y cada piso un pequeño nudo cuadrado al frente: con la caja cerrada, los tres quedan alineados en columna. Es el mismo tipo de entrelazado que decora manuscritos medievales como el Libro de Kells. Sobre un tocador, en una estantería o al lado de la baraja, es lo bastante sobria para no desentonar.
La madera de mango es la del mismo árbol que da la fruta, que se aprovecha para muebles y objetos cuando deja de producir.
Evita el agua, los perfumes y las cremas. Guárdala en su bolsita cuando no la lleves y límpiala con un paño seco y suave. Guía de cuidados →
Está pensada para piezas pequeñas: las bandejas son redondas y poco profundas. Para guardar una baraja entera va mejor una caja rectangular; aquí lo que encaja son los accesorios, como un péndulo, unas piedras o una carta suelta.
Es madera natural y se mueve un poco con la temperatura y la humedad. No lo fuerces: en un sitio seco y templado vuelve a girar como el primer día.
Con un pincel seco o un paño suave por los surcos. Ni agua abundante ni limpiadores, que dejan residuo en el relieve.
Para quien tiene los anillos y los pendientes sueltos por el tocador, o una colección de piedras pequeñas, sí: se usa desde el primer día. Llega vacía.
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Caja giratoria de tres pisos en madera de mango tallada con nudos celtasDisponibilidad: Hay existencias
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