Tarro de piedra de río con tapa, tallado a mano (9 x 7 cm)Disponibilidad: Hay existencias
18,00 €
Los cristales que se te escapan rodando por la balda, los pendientes de diario o un recuerdo pequeño que no quieres perder necesitan un sitio con tapa. Este tarro está tallado a mano, en Indonesia, en una piedra de río: por fuera conserva la superficie rugosa y clara del canto, y el borde y la tapa se ven más oscuros.
Disponibilidad: Hay existencias
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Una piedra de río es un canto que la corriente ha ido redondeando a fuerza de arrastrarlo por el cauce; por eso este tarro no tiene aristas y su silueta recuerda más a un guijarro que a una vasija. Se vacía a mano por dentro y se talla aparte una tapa a medida, con su pomo, también de piedra. Como cada canto es distinto, el color, el grano y la forma cambian de un tarro a otro: el tuyo no será el de la foto.
Es del tamaño de una mano. Caben unas cuantas piedras rodadas o un puñado de amatista en bruto, un par de pulseras o los pendientes de diario, y la tapa evita que el polvo se pose encima. En la mesilla, en el tocador o en el rincón donde guardas tus cristales, el peso de la piedra lo deja quieto en su sitio.
Su otro nombre es tarro de enraizamiento. Viene de la meditación y del mundo de los cristales, donde «enraizarse» describe la sensación de volver a tierra y asentarse, y hay quien guarda aquí las piedras con las que medita, en un recipiente pesado y frío al tacto como la propia piedra de río.
Evita el agua, los perfumes y las cremas. Guárdala en su bolsita cuando no la lleves y límpiala con un paño seco y suave. Guía de cuidados →
No: es un recipiente con tapa ajustada, pensado para guardar piedras, joyas o pequeños recuerdos, no para tierra ni plantas.
Mejor no. La piedra no está preparada para soportar calor ni brasas; para eso, usa un soporte o un quemador hecho para ello.
Sí, si lo arrastras: la piedra es dura y pesa casi un kilo. Sobre madera barnizada o cristal, ponle debajo un fieltro o un posavasos y levántalo en vez de deslizarlo.
Con un paño húmedo y, si hace falta, un poco de jabón neutro; sécalo bien después. Evita estropajos, polvos abrasivos y limpiadores ácidos como el vinagre o el limón, que pueden marcar la piedra.
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Tarro de piedra de río con tapa, tallado a mano (9 x 7 cm)Disponibilidad: Hay existencias
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