Pulseras de la amistad de jaspe dálmata y ágata amarilla, juego de 2Disponibilidad: Hay existencias
12,50 €
Cuando una amiga se va a vivir lejos, empieza un trabajo duro o atraviesa una mala racha, apetece darle algo que diga «estoy contigo» sin tener que decirlo. Este juego de dos pulseras se llama «Protección»: jaspe dálmata, crema con motas negras, alternado con ágata amarilla translúcida, y un «+» en cada una. Una la llevas tú y la otra se va con ella.
Disponibilidad: Hay existencias
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Un juego de pulseras de la amistad tiene sentido sobre todo cuando las dos personas no van a verse cada día. La que se muda a otra ciudad, la que se va de Erasmus, la que empieza en un hospital con guardias eternas: cada vez que mire la muñeca verá la pulsera que tú también llevas. El modelo se llama «Protección», y ese es justo el mensaje: no puedo estar ahí, pero algo mío va contigo.
Las dos llevan las mismas piedras y un pequeño «+» que las empareja. Funcionan entre amigas, entre hermanas o entre una madre y una hija que se independiza.
El jaspe dálmata tiene un fondo crema o beis salpicado de manchas negras o pardas, que se deben a inclusiones de minerales como la turmalina o los óxidos de hierro; de ahí el nombre, por el pelaje del perro dálmata. En la literatura sobre cristales se lo relaciona con la fidelidad, con los lazos de familia y con las amistades largas, y también con un punto de juego y alegría. Quien cree en ello encontrará que encaja con el mensaje del regalo. Si a tu amiga le gustan las motas en un formato más fino, existe una pulsera ajustable de jaspe dálmata con cordón gris.
El ágata, cuarzo de grano tan fino que no se ve a simple vista, aporta aquí el color y la luz: cuentas translúcidas que van del amarillo limón al anaranjado. En las fotos, una de las dos pulseras lleva un amarillo intenso, casi naranja, y la otra un tono más pálido; cuenta con que las tuyas también pueden diferir así. En joyería el ágata se tiñe con mucha frecuencia, y un amarillo tan vivo a menudo viene de ahí.
Son elásticas y de talla única, sin cierre, con cuentas de unos 8 mm: una pulsera que se ve sola en la muñeca. El hilo elástico agradece no estirarse de más ni mojarse cada día; el jaspe y el ágata son duros, pero un golpe seco contra el lavabo puede desconchar una cuenta.
Evita el agua, los perfumes y las cremas. Guárdala en su bolsita cuando no la lleves y límpiala con un paño seco y suave. Guía de cuidados →
Cada cuenta de ágata tiene su propia intensidad. En las fotos, una pulsera sale casi naranja y la otra amarillo pálido, y es normal que tu juego llegue con una diferencia parecida.
Puede que no. El ágata es de las piedras que más se tiñen para conseguir colores vivos, así que tómalo como un amarillo de joya y no como el color de la piedra en bruto.
Es una de sus mejores ocasiones: una amiga que se muda o se va a estudiar fuera se lleva una pulsera y tú te quedas la otra. Al ser de talla única, no hay que preguntarle la medida.
En el mundo de los cristales se habla de él como piedra de la fidelidad, de los lazos de familia y de las amistades duraderas, además de un punto de alegría.
Incluye dos pulseras, el juego completo, y el precio de la ficha es el de las dos juntas. No se venden por separado.
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Pulseras de la amistad de jaspe dálmata y ágata amarilla, juego de 2Disponibilidad: Hay existencias
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