Pulsera de chips de cuarzo rosa, del rosa pálido al casi cristalDisponibilidad: Hay existencias
3,50 €
En 2016, Pantone eligió «Rose Quartz» como uno de sus dos colores del año. Ese rosa empolvado sale de esta piedra, la misma a la que la cristaloterapia llama piedra del amor. En esta pulsera va en lascas de cuarzo rosa pulidas, del rosa pálido a algún trozo casi transparente, ensartadas en un elástico que se pone sin cierre.
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Cuando Pantone presentó sus colores de 2016, por primera vez eligió dos, y uno se llamaba Rose Quartz: un rosa cálido que Pantone describió como un tono que transmite compasión y serenidad. La piedra que le prestó el nombre es esta. Lo que en una muestra de color es plano, en el cuarzo rosa tiene profundidad: la luz se queda un instante en la piedra antes de volver, y el rosa gana fondo.
Ese tono es fácil de combinar. Con blanco y beis queda dulce; con gris marengo o con un jersey azul marino, el contraste lo vuelve más actual. Si te gusta llevar la piedra en conjunto, el colgante del árbol de la vida de cuarzo rosa repite estas mismas lascas entre sus ramas.
El cuarzo rosa rara vez se talla en facetas, como un brillante. Su aspecto nublado, translúcido pero no transparente, luce más en cuentas, en cabujones o, como aquí, en lascas pulidas. En una lasca, además, el grosor cambia de un trozo a otro: donde la piedra es fina, el rosa casi desaparece y se ve un cristal claro; donde es gruesa, el color se concentra. Cuenta con ello al pedirla: junto a los trozos rosados vendrán otros casi incoloros, y ninguna mezcla repite la de la imagen. El cuarzo rosa de más calidad se extrae en Brasil, y también hay yacimientos en la India, Madagascar y Sri Lanka.
Su apodo es el de piedra del amor, y quienes trabajan con cristales la unen al amor incondicional y a la compasión, empezando por la que cada una necesita para sí. Es el mismo matiz que Pantone vio en el color. Hay quien se la compra al empezar algo que le da miedo, una mudanza o un trabajo nuevo, y quien se la manda a una hermana que vive lejos. Como no tiene cierre ni piezas de metal, se lleva puesta mientras tecleas, sin tener que quitártela.
Evita el agua, los perfumes y las cremas. Guárdala en su bolsita cuando no la lleves y límpiala con un paño seco y suave. Guía de cuidados →
Es un apodo antiguo, que el GIA recoge como «love stone». La cristaloterapia actual lo extiende al amor incondicional y a la compasión con una misma, y hay quien vuelve a ponérsela cuando nota que se ha dejado de lado.
Sí: el rosa y el lila son dos cuarzos de la misma familia y se entienden bien en la muñeca. Con dos pulseras de lascas ya se nota el color sin cargar el brazo.
Pásala por la mano de lado, empezando por el pulgar, sin abrirla del todo. Para guardarla, déjala estirada y no enrollada en doble vuelta: así el hilo descansa.
Sí. Con su dureza de 7 en la escala de Mohs, el cuarzo marca materiales más blandos, como las perlas o el ámbar. Guárdala lejos de tus perlas.
Sí, si quieres que el regalo diga algo: el cuarzo rosa es un gesto de cariño fácil de leer, y a 3,50 € cabe en una tarjeta de cumpleaños o en una caja con otras cosas.
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Pulsera de chips de cuarzo rosa, del rosa pálido al casi cristalDisponibilidad: Hay existencias
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