
Guía Estiloneu · Piedra
Cuarzo rosa
El cuarzo rosa es la variedad rosa del cuarzo: un rosa pálido, algo lechoso, que casi nunca es uniforme y que va del rosa casi blanco a un rosa intenso. Tiene un 7 en la escala de Mohs, no es piedra de nacimiento de ningún mes pero sí la gema del quinto aniversario de boda, y la literatura sobre cristales la llama «la piedra del amor»: por eso es un regalo habitual entre parejas y, cada vez más, un regalo a uno mismo.
- FamiliaCuarzo
- Dureza (Mohs)7 de 10
- Aniversario5.º de boda
Por qué no hay dos cuarzos rosa iguales
Lo que da color al cuarzo rosa no es un tinte, sino fibras microscópicas de un mineral parecido a la dumortierita, alineadas dentro del cuarzo. Esas mismas fibras son las que le dan su aspecto nublado, entre transparente y opaco, y las que hacen que un trozo rara vez tenga exactamente el mismo tono que el de al lado. En las piezas grandes el rosa se ve más intenso; en las pequeñas, como las que se montan en un colgante o unos pendientes, es normal que sea más claro.
Es una piedra que se forma en masas, no en cristales con caras, y por eso casi siempre se talla en cabujón, en cuentas o en figuras: en Estiloneu la verás en corazones, en un ángel tallado y en puntas pulidas. Si una pieza tallada en cabujón lleva las fibras bien orientadas, puede mostrar una estrella de seis puntas al moverla bajo una luz; es raro y no es lo que se busca en bisutería, pero existe.
Un rosa muy vivo, sin ningún velo y perfectamente igual en toda la pieza merece una segunda mirada: puede ser vidrio de color. Lo habitual en el cuarzo rosa es un rosa pálido, con velos y zonas más claras. Y conviene saberlo: el cuarzo rosa auténtico no es una piedra cara, así que el precio por sí solo no dice si es vidrio.
La piedra del amor: de Mesopotamia a hoy
Conocido como «la piedra del amor», se decía que equilibraba las emociones y curaba la ira y la decepción.Gemological Institute of America, sobre la tradición del cuarzo rosa
El cuarzo rosa se lleva desde hace muchísimo: se han encontrado cuentas de esta piedra de hace unos nueve mil años en la antigua Mesopotamia, los asirios hacían joyas con ella hacia el 800-600 a. C., los romanos la usaban en sellos y los egipcios creían que evitaba el envejecimiento. Hoy, en la tradición de los cristales, es la piedra del amor en todas sus formas: el de pareja, pero sobre todo el amor propio y el cariño hacia uno mismo. Por eso se regala tanto en San Valentín como después de una ruptura, y por eso hay quien la elige para llevarla cerca en una temporada en la que toca cuidarse. Es tradición, no ciencia: nadie ha medido que el cuarzo rosa haga nada, y no sustituye ningún tratamiento. Como joya, es simplemente un rosa suave que queda bien con plata, con dorado y con un cordón.
Cuarzo rosa y amatista: dos cuarzos, dos regalos
Son hermanas: la misma familia mineral, la misma dureza y casi los mismos cuidados. Cambian el color, la historia y para quién se regalan.
| Cuarzo rosa | Amatista | |
|---|---|---|
| Color | Del rosa casi blanco a un rosa intenso, lechoso | Del lila al morado, más transparente |
| Dureza (Mohs) | 7 | 7 |
| Fecha para regalar | 5.º aniversario de boda; San Valentín | Cumpleaños de febrero; 6.º y 17.º aniversario |
| En la tradición de los cristales | Amor y amor propio | Calma y descanso |
| Cuidado especial | En general, estable a la luz y al calor | Puede aclararse con luz intensa y calor |
Cuidarlo es fácil
Con un 7 de dureza y, en general, una buena estabilidad frente a la luz y al calor, el cuarzo rosa es de las piedras que menos guerra dan: agua templada y jabón suave, un paño que no suelte pelusa y ya está. Evita los limpiadores de ultrasonidos y de vapor. Lo delicado no suele ser la piedra, sino lo que la sujeta: un baño metálico se apaga con el perfume y las cremas (aquí tienes cómo cuidar una joya bañada), y un cordón no debe quedarse mojado. Si tu joya combina cuarzo rosa con acero, como varios de nuestros collares y pendientes, la parte metálica aguanta más que un baño; si va en cordón, sécalo bien.
¿Es para regalar?
Si es para San Valentín, para un quinto aniversario o para alguien que está pasando por una etapa de cuidarse, el cuarzo rosa tiene sentido por sí solo: en colgante es el regalo clásico, y en pulsera, el que se lleva a diario sin pensarlo. ¿Dudas entre esta y otra piedra? Dinos la ocasión y el presupuesto y te enseñamos qué hay ahora.
Joyas de cuarzo rosa disponibles ahora
ColgantesColgante lápiz de cuarzo rosa con cadena bañada en plata22,68 €Ver pieza
ColgantesColgante de ángel de la guarda tallado en cuarzo rosa24,05 €Ver pieza
ColgantesCollar de corazón de cuarzo rosa con cordón6,90 €Ver pieza
ColgantesCollar de cuarzo rosa envuelto en alambre en espiral18,75 €Ver pieza
PulserasPulsera ajustable de cuarzo rosa con cordón burdeos10,60 €Ver pieza
ColgantesColgante Árbol de la Vida de cuarzo rosa con cordón5,75 €Ver pieza
ColgantesPack de 6 colgantes de cuarzo rosa en bruto con baño dorado y plateado43,50 €Ver pieza
ColgantesColgante de cuarzo rosa en bruto con espiral plateada14,35 €Ver pieza
PulserasPulsera de cuarzo rosa para muñeca fina, cuentas de 6 mm5,00 €Ver pieza
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CollaresCollar de cuarzo rosa con mariposa de hoja real19,50 €Ver pieza
Joyería espiritual y místicaPulsera de cedro con cuarzo rosa para el chakra del corazón7,61 €Ver pieza
Preguntas frecuentes
En la tradición de los cristales es «la piedra del amor»: se le atribuyen el amor de pareja, el amor propio y la calma de las emociones. Son creencias antiguas, no efectos demostrados, y no sustituyen ningún tratamiento. Como joya, es un rosa suave que se regala en San Valentín, en el quinto aniversario de boda o, simplemente, a uno mismo.
Lo habitual es un rosa pálido, algo lechoso y rara vez uniforme: con velos y zonas más claras, que no deja pasar la luz del todo. Un rosa vivo, sin velos y perfectamente igual en toda la pieza merece una segunda mirada, porque puede ser vidrio de color. A simple vista solo hay pistas; para estar seguro hace falta un análisis gemológico.
Porque el color lo dan fibras microscópicas repartidas por toda la piedra, y cuanto más grosor atraviesa la luz, más rosa se ve. Un bloque grande puede ser de un rosa intenso; una cuenta o una punta pequeña, del mismo material, se queda en un rosa pálido. No es peor piedra: es la misma, en menos cantidad.
Se puede mojar: se limpia con agua templada y jabón suave, y en general aguanta bien la luz y el calor, a diferencia de la amatista, que puede aclararse. Lo que sufre con la ducha, el mar o el perfume es la montura: la cadena bañada o el cordón. Nada de vapor ni de limpiadores de ultrasonidos.
El cuarzo rosa es la gema que el Gemological Institute of America asigna al quinto aniversario, así que un colgante o una pulsera de cuarzo rosa es un regalo con fecha y con sentido. No es piedra de nacimiento de ningún mes: si buscas la del cumpleaños de tu pareja, la herramienta «Encuentra tu joya» te la dice.
Las dos son cuarzo, tienen la misma dureza y se limpian igual. La amatista es violeta y se regala en los cumpleaños de febrero; el cuarzo rosa es rosa pálido y se regala en el quinto aniversario o por amor. En la tradición de los cristales, la amatista se asocia con la calma y el cuarzo rosa, con el amor.
Cuarzo rosa en Estiloneu
ColgantesColgante lápiz de cuarzo rosa con cadena bañada en plata22,68 €Ver pieza
ColgantesColgante de ángel de la guarda tallado en cuarzo rosa24,05 €Ver pieza
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ColgantesCollar de cuarzo rosa envuelto en alambre en espiral18,75 €Ver pieza