Pendientes aro de gotas de vidrio lavandaDisponibilidad: Hay existencias
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Una corona de gotas de vidrio lavanda, con la punta hacia dentro y pequeños brillos violeta entre una y otra, que deja un círculo abierto en el centro. Mide 2 cm, un poco menos que una moneda de veinte céntimos, y va sujeta al lóbulo con un poste.
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El lavanda tiene más pasado en la moda de lo que parece. Como nombre de color se documenta en inglés desde 1705, y en la Gran Bretaña georgiana, victoriana y eduardiana fue uno de los pocos tonos que una mujer podía vestir durante el medio luto, la etapa en que ya no tenía que ir de negro pero sí con colores sobrios. Después llegó la fiebre del malva: en 1856, un estudiante de química de 18 años, William Perkin, descubrió por casualidad la malveína, el primer tinte de anilina, y en 1858 la reina Victoria fue vestida de malva a la boda de su hija.
Estos pendientes recogen ese aire de época con gotas talladas y una montura en tono dorado, pero en un tamaño de hoy: 2 cm pegados al lóbulo.
Las gotas son de vidrio lechoso, talladas en facetas, y se reparten en círculo con la punta hacia el centro, como los pétalos de una flor vista desde arriba. Por fuera, entre gota y gota, asoma un brillo redondo de vidrio violeta, más oscuro y transparente, que pone el contraste y el destello. El centro queda hueco: a través se ve la piel y el pendiente no se lee como un bloque.
En la oreja ocupa el lóbulo y poco más. Es de los diseños pequeños y pegados al lóbulo que se aconsejan con ropa de cuello alto, donde un pendiente largo se pierde contra la tela.
Violeta, lila y fucsia frío son los tonos que se recomiendan a las pieles de subtono frío, y en ellas el lavanda ilumina la cara sin endurecerla. Y si prefieres que el color baje hacia el cuello, el lavanda abierto en abanico de los pendientes largos de cristal lavanda llega a los 5 cm.
Evita el agua, los perfumes y las cremas. Guárdala en su bolsita cuando no la lleves y límpiala con un paño seco y suave. Guía de cuidados →
Las dos cosas: las gotas son de un lavanda lechoso y los brillos pequeños, de un violeta más oscuro y transparente. Todo es vidrio, sobre acero inoxidable.
Miden 2 x 2 cm, un poco menos que una moneda de veinte céntimos. Cubren el lóbulo sin sobresalir mucho, y el centro hueco les quita aspecto de bloque.
En par, sujetos a un cartón ilustrado con lazo negro. Mientras sigan en él, puedes desistir en 14 días; una vez retirados, por higiene, ya no. Todo está en la política de devoluciones.
Con un paño seco y suave. Mejor no echarte perfume ni laca con ellos puestos: dejan una película sobre el vidrio y desgastan el tono dorado de la montura.
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Pendientes aro de gotas de vidrio lavandaDisponibilidad: Hay existencias
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