Colgante manos curativas con esfera de cristal de rocaDisponibilidad: Hay existencias
24,05 €
Unas manos con los dedos cerrados alrededor de una esfera de cristal de roca: es el motivo de las «manos curativas», que remite a un gesto muy antiguo, el de imponer las manos para bendecir o pedir la curación de alguien. Por eso encaja como regalo para quien se dedica a cuidar de otros, o para acompañar a alguien en una etapa delicada.
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De arriba abajo: la anilla de la cadena, un pequeño cabujón redondo de color blanco lechoso y unas manos con baño de plata que bajan los dedos alrededor de una esfera pulida de cristal de roca, dejando la piedra casi entera a la vista.
Mide 3,5 x 2 x 2 cm. Frente a la punta de cristal de roca de esta colección, que es una pieza alargada, aquí manda el volumen redondo de la esfera. Cada colgante se hace a mano en la India, y la esfera cambia un poco de tamaño de una pieza a otra.
Poner las manos sobre otra persona para bendecirla o pedir su curación es una práctica presente en credos muy distintos. En el Evangelio de Marcos, Jesús dice de quienes crean que «impondrán las manos sobre los enfermos y estos sanarán» (Mc 16, 18).
Durante siglos, los reyes de Francia e Inglaterra tocaron a enfermos de escrófula, el «mal del rey», porque se creía que la coronación les daba ese poder; a los enfermos se les entregaba una medalla dorada que se colgaban del cuello.
La versión más reciente es el reiki, creado en Japón por Mikao Usui en 1922, en el que se apoyan o acercan las manos al cuerpo de otra persona. De ahí que este colgante tenga sentido para quien cuida de otros con las manos, en enfermería o en terapias como el reiki, y para alguien que pasa por una convalecencia o una temporada difícil y a quien quieres hacer saber que estás a su lado.
El cristal de roca, que a veces se vende como «cuarzo de roca», es el cuarzo incoloro, y en forma de bola tiene historia propia: Plinio el Viejo recoge en su Historia natural que, según los médicos de su tiempo, el mejor cauterio para el cuerpo era una bola de cristal expuesta a los rayos del sol.
Plinio también describía sus «defectos» —nubes, filamentos, granos—: son los velos blanquecinos que se ven dentro de la esfera, distintos en cada una. Y aquellos médicos tenían razón en algo: una esfera transparente concentra el sol como una lupa, así que mejor no dejar el colgante al sol sobre una tela o un papel.
Las manos, la anilla y la cadena llevan baño de plata, una capa fina de plata sobre otro metal. El baño no hace mala una pieza de bisutería, pero la humedad lo va apagando: limpia la esfera con un paño húmedo y un poco de jabón, sin sumergir el colgante, porque el agua se queda entre la piedra y los dedos, y sécalo bien.
Evita el agua, los perfumes y las cremas. Guárdala en su bolsita cuando no la lleves y límpiala con un paño seco y suave. Guía de cuidados →
No. «Manos curativas» es el nombre del motivo, que remite a la imposición de manos y a prácticas actuales como el reiki, pero no hay pruebas científicas de que el reiki cure ninguna dolencia, ni de que lo haga una piedra. Es un símbolo de cuidado, y como tal lo vendemos.
Son inclusiones y velos propios del cristal de roca, que casi nunca es limpio del todo. En las fotos se aprecian bien; la esfera que recibas tendrá los suyos, más o menos marcados.
No. Las manos, la anilla y la cadena llevan baño de plata. Con el uso y la humedad el baño se va desgastando, sobre todo si se moja a menudo.
El colgante mide 3,5 x 2 x 2 cm, con la esfera en la parte de abajo, y pesa unos 20 g.
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Colgante manos curativas con esfera de cristal de rocaDisponibilidad: Hay existencias
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