Pendientes aro de pétalos de vidrio rosa con brillosDisponibilidad: Hay existencias
9,30 €
Un sol de pétalos de vidrio rosa alrededor de un hueco en forma de gota, ribeteado por una línea de brillos del mismo color. Con 2,5 x 3 cm, es un pendiente con presencia que se lleva fijo sobre el lóbulo, en un rosa con un punto malva que se aleja del rosa bebé.
Disponibilidad: Hay existencias
En stock · envío en 2-5 días laborables
En la Inglaterra del siglo XIX, las cintas y los adornos rosas los llevaban a menudo los niños: los hombres vestían uniformes rojos, y el rosa era la versión pequeña de ese rojo. La asociación con las niñas llegó poco a poco, empujada por el comercio en los años treinta y cuarenta, y se suele situar un punto de inflexión en 1953, cuando Mamie Eisenhower eligió un vestido rosa para la investidura de su marido.
Saberlo ayuda a mirarlo de otra manera. Este rosa no tiene nada de infantil: es un rosa apagado, con un punto malva y un brillo lechoso, de los que se llevan con una americana gris o un jersey de punto crudo sin parecer un disfraz.
Los pétalos son de vidrio tallado en forma de navette, puestos en abanico alrededor del hueco central, más largos en la parte de abajo que arriba. Por dentro, una fila de brillos redondos diminutos, de vidrio rosa más oscuro y transparente, sigue el contorno de la gota y pone el destello; los pétalos, en cambio, brillan suave, como esmaltados.
El poste está en la parte alta, y el pendiente se apoya en el lóbulo y lo cubre casi entero.
El rosa empolvado se entiende con blanco y crudo, gris perla, beige, vaquero claro y dorado suave, y aquí ese dorado lo pone ya la montura. Con negro se vuelve más dramático; con estampados de flores, los pétalos compiten con los del tejido.
Lo más delicado son los brillos pequeños del interior: mejor guardarlos en su cartón con lazo negro que sueltos en un cajón con cadenas.
Evita el agua, los perfumes y las cremas. Guárdala en su bolsita cuando no la lleves y límpiala con un paño seco y suave. Guía de cuidados →
No lleva ninguna piedra: pétalos y brillos son de vidrio, y la montura, de acero inoxidable. Del cuarzo rosa solo comparte el tono empolvado.
Tienen presencia: 2,5 x 3 cm de pétalos con brillo junto a la cara. No son un pendiente de fiesta exagerado, pero tampoco un botón discreto.
Con un look sobrio, sí: con un traje gris o azul marino, el rosa es el único color del conjunto y, al ir fijos con poste, no se mueven en toda la jornada.
Con un paño seco y suave, sin productos. Los brillos pequeños van engastados uno a uno: si se mojan, sécalos bien para que no quede agua entre la montura y el vidrio.
Aún no tiene opiniones. ¿Ya la tienes? Cuéntanos cómo la luces — ayudas a otras clientas a decidirse.
Pendientes aro de pétalos de vidrio rosa con brillosDisponibilidad: Hay existencias
Valoraciones
No hay valoraciones aún.