Pulsera de lava con mano de Fátima dorada y ojo de tigreDisponibilidad: Hay existencias
5,00 €
La mano de Fátima y el ojo de tigre comparten oficio: los dos se han llevado como amuleto para apartar el mal de ojo. Esta pulsera los junta en tonos cálidos y sin colores de chakras: una hamsa de tono dorado con una cuenta negra en la palma, tres cuentas de ojo de tigre con su brillo sedoso y lava negra alrededor. Para quien quiere su amuleto discreto, en marrón y oro.
Disponibilidad: Hay existencias
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La hamsa es una mano abierta de cinco dedos que judíos y musulmanes llevan desde hace siglos como defensa frente al mal de ojo. Su historia es muy anterior a los nombres que hoy le damos: los cartagineses ya la usaban como amuleto hacia el 820 a. C., y en el norte de África se relacionaba con la diosa Tanit. Algunas llevan un ojo en la palma, como esta, y por eso también se la llama ojo de Fátima.
El ojo de tigre tiene una fama parecida. En la literatura sobre cristales se cuenta que se usaba para alejar el mal de ojo y que los soldados romanos lo llevaban para ser valientes en la batalla; hoy se le atribuyen la protección, la confianza y la buena fortuna. Juntos, mano y piedra suman dos amuletos con la misma intención, algo que valora quien regala para una etapa expuesta: un negocio que se abre, un embarazo, una boda.
Si prefieres la mano con los siete colores de los chakras, está la pulsera de mano de Fátima con lava y chakras.
Esta piedra mezcla cuarzo con limonita y riebeckita, y su gracia está en la luz: bandas doradas y pardas que se encienden y se apagan al girar la muñeca, el efecto que los gemólogos llaman ojo de gato. Tiene una dureza de 6,5 a 7. Cuando se calienta, vira hacia el rojo y pasa a llamarse ojo de buey; las cuentas de esta pulsera conservan el marrón dorado de siempre.
Cada cuenta reparte sus bandas a su manera, así que las tres que recibas tendrán un dibujo propio. Con un cordón en lugar de elástico, la pulsera de cordón negro con ojo de tigre lleva la misma piedra.
Va sobre elástico, sin cierre, de talla única: 18 x 1 cm y 20 g. Los poros de la lava retienen una gota de aceite esencial; frótala solo en las cuentas negras. La mano y los separadores son de metal de tono dorado, no de oro.
Evita el agua, los perfumes y las cremas. Guárdala en su bolsita cuando no la lleves y límpiala con un paño seco y suave. Guía de cuidados →
Las dos se llevan por tradición como defensa frente a la mirada envidiosa, y por eso se regala en momentos expuestos o de cambio. Es una creencia popular, y así te la contamos.
Es ojo de tigre, un cuarzo con bandas fibrosas. Por eso cada cuenta tiene su brillo y su dibujo, y las tuyas no serán idénticas a las de las fotos.
Es la pupila del ojo que llevan algunas hamsas en la palma: una pequeña cuenta negra brillante engastada en el metal, que destaca sobre el dorado.
No. La mano y los separadores son de metal de tono dorado, un acabado de bisutería que conviene apartar del agua y del perfume para que conserve el color más tiempo.
Sí. El marrón dorado y el negro mate encajan con pulseras de cuero, con cadenas doradas finas y con otras de lava, y suavizan el conjunto sin quitarle protagonismo a la mano.
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Pulsera de lava con mano de Fátima dorada y ojo de tigreDisponibilidad: Hay existencias
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