Punta de amatista pulida de color intenso, de 4 a 5,5 cmDisponibilidad: Hay existencias
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Una amatista pequeña y de violeta profundo, tallada en punta y pulida hasta brillar, que se sostiene de pie sobre su base. Mide entre 4 y 5,5 cm, así que cabe en la palma: se coge mientras meditas o respiras unos minutos, y luego vuelve a su sitio en el altar o la mesilla.
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En la tradición de los cristales, las puntas sirven para dirigir la intención hacia donde señala el vértice, y la amatista es la piedra que se asocia con la calma y la intuición. Por eso esta forma pequeña se sostiene al meditar, se deja apuntando hacia arriba en el altar o se coloca en la mesilla para la última pausa del día. Pesa unos 59 g: poco, pero lo bastante para notarla en la mano.
La forma recuerda la terminación de un cristal de cuarzo, con varias caras que se juntan en un vértice, pero aquí están talladas y pulidas. El pulido deja ver el interior: esta selección es de violeta intenso, y dentro aparecen zonas más oscuras y otras casi claras, porque el color de la amatista se reparte en franjas angulares. Es cuarzo coloreado por trazas de hierro, con una dureza de 7.
Al ser piedra natural, la intensidad del violeta, los velos interiores y la altura cambian de una punta a otra dentro de ese margen de 4 a 5,5 cm. Si la prefieres colgada al cuello, el colgante de punta de amatista con cadena lleva la misma piedra en joya.
El vértice es lo que sufre si rueda de la mesa: guárdala de pie o en una bolsita, no suelta en un cajón con otras piedras. Y apártala de la ventana con sol fuerte, que con los meses puede aclarar el violeta. Un paño suave le devuelve el brillo.
Evita el agua, los perfumes y las cremas. Guárdala en su bolsita cuando no la lleves y límpiala con un paño seco y suave. Guía de cuidados →
Una sola punta. Las fotos enseñan varias piezas de la misma selección: la tuya no será la de la foto, medirá entre 4 y 5,5 cm y el violeta se repartirá a su manera.
Es amatista natural. A diferencia del vidrio teñido, que suele tener un color uniforme y a veces burbujas redondas, la amatista enseña el violeta por zonas, con partes más oscuras y otras más claras, y velos en el interior.
La punta está tallada y pulida: brilla, se sostiene de pie y deja ver el interior. La amatista en bruto conserva las caras de rotura y los cristales tal como salen, con un aspecto más de roca.
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Punta de amatista pulida de color intenso, de 4 a 5,5 cmDisponibilidad: Hay existencias
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