Ceras de soja para quemador · vainilla y nuez moscada, tarro de unas 16Disponibilidad: Hay existencias
7,50 €
Vainilla con nuez moscada rallada por encima: así huelen estas tabletas de cera de soja, pensadas para fundirse en un quemador o en un calentador eléctrico, no para encenderse. El tarro de vidrio trae unas 16, con forma de corazón y una cara sonriente, en un rosa muy pálido, casi melocotón. El quemador se compra aparte.
Disponibilidad: Hay existencias
En stock · envío en 2-5 días laborables
La vainilla sola puede quedarse en un dulce plano. La nuez moscada le pone el contrapunto: un olor cálido de especia de cocina, la misma que se ralla sobre la bechamel o se mezcla en la masa de los platos horneados de los meses fríos. Juntas dan un aroma dulce, pero con cuerpo.
La nuez moscada es la semilla del árbol Myristica fragrans, y la red rojiza que la envuelve se seca aparte y da otra especia, el macis: es el único fruto tropical del que salen dos especias distintas. En estas tabletas, el olor de la vainilla y de la nuez moscada viene de un aceite perfumado mezclado con cera de soja, sin parafina.
Un detalle antes de pedirlo: la cera no es color crema sino rosa muy claro, casi melocotón, como se ve en las fotos. Cada tableta mide unos 2,5 cm, tiene forma de corazón y lleva una carita en relieve. Llegan dentro de un tarro de vidrio de unos 8 cm de alto, con tapa, un cordel de yute anudado al cuello y una etiqueta de cartón en forma de corazón con el nombre del aroma en inglés, Vanilla Nutmeg. Con la tapa puesta, el tarro se guarda en una balda alta, junto al quemador, hasta la siguiente tableta.
No llevan mecha y no se encienden: pon una tableta sobre la cazoleta seca de un quemador de vela de té, o en el plato de un calentador eléctrico, y deja que el calor la funda. Como la cera no se quema, al enfriarse vuelve a endurecerse y puedes calentarla en varias sesiones hasta que pierda el olor; entonces se retira y entra otro corazón. La vela de té de debajo, en cambio, sí es una llama: mientras arda, no te vayas de la habitación, y apoya el quemador sobre un salvamanteles o un plato de cerámica.
Si todavía no tienes quemador, el quemador geométrico de cerámica marfil sirve tanto para ceras como para aceites. Y si este dulce especiado también te gusta con llama, la vela ritual de manzana y canela tiene el mismo aire de cocina en invierno.
Evita el agua, los perfumes y las cremas. Guárdala en su bolsita cuando no la lleves y límpiala con un paño seco y suave. Guía de cuidados →
No: no tienen mecha. Se funden con el calor de un quemador de vela de té o de un calentador eléctrico, y ninguno de los dos viene con el tarro.
Un tarro de vidrio con tapa y unas 16 tabletas de cera en forma de corazón, atado con cordel de yute y con su etiqueta de cartón. Ni quemador ni vela de té.
Las que quieras mientras huela. Al enfriarse, la cera fundida se endurece en la cazoleta y se vuelve a calentar en la siguiente sesión; cuando ya no notes la vainilla, cámbiala por una tableta nueva.
Guarda el tarro cerrado y en alto: las tabletas tienen forma de corazón con cara, huelen a dulce y un niño pequeño las puede tomar por golosinas. El quemador encendido, también fuera de su alcance.
Con el quemador ya frío, unos minutos en el congelador ayudan a que el disco de cera se despegue de una pieza. Los restos que queden salen con papel de cocina.
Aún no tiene opiniones. ¿Ya la tienes? Cuéntanos cómo la luces — ayudas a otras clientas a decidirse.
Ceras de soja para quemador · vainilla y nuez moscada, tarro de unas 16Disponibilidad: Hay existencias
Valoraciones
No hay valoraciones aún.