Guirnalda de luces LED con 20 trozos de amatista en brutoDisponibilidad: Hay existencias
21,85 €
Para el altar, la repisa donde reúnes tus cristales o la mesa en la que meditas, una guirnalda que pone la piedra alrededor sin ocupar sitio: veinte trozos de amatista en bruto, del lila pálido al violeta intenso, repartidos a lo largo de un hilo de unos 2,27 m con luces LED de tono cálido. Se enciende por USB.
Disponibilidad: Hay existencias
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La amatista es la variedad violeta del cuarzo, y en esta guirnalda va sin tallar: trozos irregulares, con caras mates y alguna arista de cristal, que dejan pasar la luz de forma distinta según su grosor. En un mismo hilo conviven piezas casi transparentes, de color lila, con otras de un violeta más profundo, y ese reparto, igual que el tamaño de cada trozo, cambia de una guirnalda a otra.
Ser cuarzo, con una dureza de 7 en la escala de Mohs, la hace más resistente al roce que las piedras blandas de colección, como la selenita. Entre ellas sí pueden marcarse, porque tienen la misma dureza, así que al recogerla conviene enrollar el hilo con holgura, sin apretar unas piedras contra otras. Lo que no le conviene es la luz fuerte y prolongada, que con el tiempo puede palidecer el color de la amatista, así que mejor lejos de una ventana donde dé el sol muchas horas.
En la tradición de los cristales, la amatista se asocia con la calma y con la vida espiritual, y quien sigue esa tradición la pone en su altar o en el rincón donde medita. La guirnalda permite tenerla presente sin llenar la superficie: tendida a lo largo del borde de una repisa, en círculo alrededor de las piedras que ya tienes o rodeando una figura o una pieza de cristales y minerales. Si ese rincón queda lejos de un enchufe, una batería externa resuelve el cable.
Si en el altar enciendes velas de verdad, deja la guirnalda en otro tramo, lejos de la llama: ni el hilo ni el cable deben calentarse.
El hilo termina en un conector USB y no tiene pilas ni batería propia: luce mientras está enchufado a un ordenador, a una batería externa o a un cargador de pared, que no viene incluido. Los LED van fijos y no se pueden cambiar. Es un adorno eléctrico de interior, para sitios secos: ni el baño, ni la terraza, ni junto a un radiador. Desconéctala cuando no la uses y guíale el cable por donde nadie tropiece ni tire de él. No es un juguete, y su sitio está fuera del alcance de niños y animales.
Evita el agua, los perfumes y las cremas. Guárdala en su bolsita cuando no la lleves y límpiala con un paño seco y suave. Guía de cuidados →
Amatista, la variedad violeta del cuarzo, en trozos en bruto y sin pulir. El tono cambia de un trozo a otro, del lila casi transparente al violeta oscuro; en la amatista, el color se reparte por zonas incluso dentro del mismo cristal.
Lo recomendable es desconectarla cuando no la estés usando, también al irte a dormir. Es un adorno para encender un rato, no una luz para quedarse enchufada sin nadie delante.
No. Es solo para interior y lugares secos: la lluvia, la humedad y el calor de una estufa o un radiador pueden estropear el hilo y los LED.
En una caja cuadrada de cartón violeta con un dibujo de mandala y el nombre de la piedra impreso en inglés, la que se ve en las fotos. La misma caja sirve para guardarla cuando la quites.
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Guirnalda de luces LED con 20 trozos de amatista en brutoDisponibilidad: Hay existencias
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