Cuarzo claro tallado en punta de obelisco, de 3 a 5 cmDisponibilidad: Hay existencias
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En una colección de cristales, el cuarzo claro es la pieza que combina con todas: la tradición lo pone junto a las demás piedras porque se cree que amplifica la intención con la que se colocan. Esta punta es cuarzo incoloro tallado a mano en obelisco, de 3 a 5 cm, con los velos y las inclusiones de la piedra a la vista.
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En la tradición de los cristales, al cuarzo claro se le atribuye la claridad de pensamiento y la capacidad de reforzar lo que uno se propone. Se usa como piedra comodín: quien hace una pequeña composición en el escritorio o en un altar suele poner una punta de cuarzo claro en el centro, con el vértice hacia arriba, y alrededor las piedras de color. Hay quien la deja junto a una lista de objetivos o la coge un momento antes de empezar a trabajar, como gesto para fijar la intención del día.
Quien sigue esta tradición también la limpia de vez en cuando. Como el cuarzo aguanta bien el agua, basta con un enjuague y un buen secado; hay quien prefiere el humo, como el del incienso para limpiar piedras y cristales.
Cristal de roca es el nombre del cuarzo incoloro, sílice casi pura con una dureza de 7. Que sea incoloro no quiere decir que sea limpio como un vaso: el cuarzo natural lleva dentro velos blancos, pequeñas fracturas que brillan al trasluz e inclusiones de otros minerales. En las puntas de la imagen se ven zonas lechosas, manchas de tono arena y planos que reflejan la luz como un espejo. Las transparencias se reparten distinto en cada punta, y la altura puede ir de 3 a 5 cm porque cada una se talla a mano.
Una curiosidad: el cuarzo es piezoeléctrico, es decir, genera una pequeña carga eléctrica cuando se le presiona. Es la propiedad que llevó el cuarzo, hoy sintético, a marcar el tiempo en los relojes de cuarzo.
Evita el agua, los perfumes y las cremas. Guárdala en su bolsita cuando no la lleves y límpiala con un paño seco y suave. Guía de cuidados →
Porque es cuarzo de verdad, no vidrio. Los velos, las fisuras internas y las manchas de otros minerales se formaron con la piedra, y hacen que no haya dos puntas iguales.
Con cualquiera. En la tradición de los cristales es la piedra que se pone junto a la amatista, el cuarzo rosa o la turmalina para acompañarlas, y por eso suele ser de las primeras de una colección.
Una. La imagen muestra tres para que veas que ninguna sale igual en transparencia ni en altura.
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Cuarzo claro tallado en punta de obelisco, de 3 a 5 cmDisponibilidad: Hay existencias
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