Portavelas de selenita «bola de nieve», 9 cmDisponibilidad: Hay existencias
15,00 €
Con una vela de té dentro, la piedra entera se enciende: la luz atraviesa las paredes de selenita y sale tamizada y cálida, sin el punto duro de la llama. Este portavelas tiene forma de bola, de unos 9 cm de ancho y 8 de alto, con surcos tallados en horizontal que le dan aire de bola de nieve.
Disponibilidad: Hay existencias
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La selenita de Marruecos con la que se tallan estas piezas es yeso en su forma fibrosa, la que en mineralogía se llama espato satinado: fibras finas y paralelas que le dan su brillo sedoso. Encendida, no muestra un foco sino un resplandor repartido, más vivo donde la pared es fina y más apagado donde es gruesa o tiene vetas blancas. Apagada es una bola blanca con brillo sedoso; en penumbra, con la vela dentro, se vuelve ámbar, como en las fotos con luz.
Los laterales se dejan rugosos a propósito, con surcos en anillo; la boca está pulida y la base, cortada en plano para que asiente firme. Al ser piedra natural, cada pieza es única: la tuya no será la de la foto, ni en el reparto de las vetas ni en la luz que deja pasar.
Para quien trabaja con cristales, la selenita es la piedra de la limpieza energética y de la calma, y se coloca en el salón o en el dormitorio para que acompañe el ambiente. Con la llama dentro, ese rincón gana también como decoración.
El hueco está pensado para una vela de té corriente, de unos 38 mm de diámetro, siempre dentro de su cápsula metálica: la cera no debe tocar la piedra. Colócala sobre una superficie estable, sin nada que pueda prender alrededor, y apaga la vela antes de irte a dormir. Mientras arde, la boca se calienta; deja que se enfríe antes de moverla.
El yeso es blando, con una dureza de 2 en la escala de Mohs, y no soporta el agua. Nada de lavarla: el polvo sale con un pincel o un paño seco.
Evita el agua, los perfumes y las cremas. Guárdala en su bolsita cuando no la lleves y límpiala con un paño seco y suave. Guía de cuidados →
No, se envía el portavelas solo. Sirve cualquier vela de té estándar en su cápsula de metal.
Unos 800 g: es una pieza maciza, que no se vuelca con facilidad. Tenlo en cuenta si la vas a poner en un estante fino.
Sí, y la luz también la atraviesa. Con una vela LED del tamaño de una de té puedes dejarla encendida más rato, sin llama que vigilar.
Sí: decora apagada y encendida, y no hay que acertar con ningún aroma. Solo le falta la primera vela de té.
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Portavelas de selenita «bola de nieve», 9 cmDisponibilidad: Hay existencias
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