Turmalina negra en bruto con soporte de metalDisponibilidad: Hay existencias
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En la tradición de los cristales, la turmalina negra es la piedra que se pone de guardia: junto a la puerta, en el recibidor o en la mesa donde se trabaja. Este fragmento en bruto, negro mate y de superficie rugosa, va montado en una varilla de metal negro, y juntos forman una pieza sobria, toda en negro.
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En las guías de cristales, la turmalina negra es piedra de protección y de arraigo: se le atribuye apartar lo negativo y ayudar a tener los pies en el suelo. La costumbre la coloca en la entrada de casa, para que lo de fuera se quede fuera, o en la mesa de trabajo. También aparece en altares y en las rejillas de cristales, casi siempre en el borde, haciendo de límite.
Como se le atribuye absorber lo negativo, quien sigue esta costumbre la limpia de vez en cuando, y el humo de un incienso para limpiar piedras lo hace sin mojarla.
En mineralogía se llama chorlo y es la turmalina más común: negra y opaca, salvo en láminas muy finas. Sus cristales crecen en prismas alargados, a menudo con estrías a lo largo; un fragmento en bruto como este enseña sobre todo la rotura, mate y granulosa. Tiene además una curiosidad física: es piroeléctrica y piezoeléctrica, es decir, genera una pequeña carga eléctrica cuando se calienta o se somete a presión.
Tiene una dureza de 7, pero los bordes finos pueden soltar alguna esquirla si la pieza cae. El polvo se queda en las rugosidades, y un pincel suave lo saca mejor que un paño.
Evita el agua, los perfumes y las cremas. Guárdala en su bolsita cuando no la lleves y límpiala con un paño seco y suave. Guía de cuidados →
La costumbre la sitúa en la entrada, cerca de la puerta, o en la mesa de trabajo. Con su base cuadrada se sostiene en cualquier superficie plana: una consola, un estante o el escritorio.
Es turmalina negra auténtica, y el negro es su color natural: no necesita tinte. En bruto se reconoce por su tacto rugoso y su brillo apagado, muy distinto del de las piedras negras pulidas.
Unos 13 x 4,5 cm contando el soporte, y 144 g de peso. La forma de la piedra es irregular, y la tuya no será la de la foto.
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Turmalina negra en bruto con soporte de metalDisponibilidad: Hay existencias
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